Pablo Pérez volvió a la clínica para continuar con la recuperación de su lesión en el Ojo tras los hechos de violencia sucedidos en el Monumental. A la salida del hospital, dialogó con los medios y fue crítico con todo lo que sucedió el fin de semana.

La llegada del micro de Boca al Monumental no fue algo normal, el plantel xeneize realmente la pasó feo. Respecto a la llegada el volante xeneize afirmó: “Estuvo toda la gente acumulada en un sólo lugar, fueron 3 minutos que no se le deseo a nadie. Eran estallidos de vidrio constantemente, y no fue muy lejos de la entrada al estadio, fue bastante cerca, cuando salgo del estadio en ambulancia le siguen tirando piedras”.

Conmebol en todo momento quería disputar el partido, sin importarle el estado de salud de los futbolistas. Respecto a esto el ex hombre de Newell’s contó: “Es una vergüenza. Yo estaba en el hospital y me llama el técnico, me dice venite porque por ahora se juega igual. No veía nada por el ojo irritado, pero iba a jugar igual. No podía jugar, nos estaban obligando. No lo conozco al médico de la Conmebol, no me vino a ver nunca.  Entró al vestuario y firmó un papel donde dijo que yo estaba en condiciones, es una vergüenza. No lo conozco ni siquiera me vino a ver cómo estoy”.

 

 

 

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