Esta vez el poderío individual le ganó al juego colectivo: Independiente 0- Boca 1.

Hace rato que no veo un dominio de pelota tan insignificante como el del rojo contra el xeneize. El conjunto de Avellaneda dominó y tuvo la posesión del balón en todo el encuentro y sin embargo no logró ser eficaz. En cambio, Boca que todo lo que toca lo convierte en gol, llegó una vez al arco de Campaña y abrió el marcador. El conjunto de La Ribera fue eso. Un gol.

El rojo fue superior a Boca, atacaba incesantemente al arco que defiende Esteban Andrada y que ayer volvió a dar seguridad de cara al partido que tendrá en España. El primer tiempo fue un monólogo absoluto del local: pivoteó y controló el medio campo a gusto y piaccere. En cambio, para la visita Julio Buffarini fue el que mejor estuvo, no por juego sino que por entrega. La zona de gestación fue manejada en su totalidad por Independiente, el equipo de Holan tuvo una estrella en la primera parte que fue Emanuel Gigliotti y el de Guillermo Barros Schelloto tuvo como punto alto a Buffarini. Con ambas figuras te dabas cuenta a que jugaba cada equipo: uno a defenderse del ataque incesante del rojo y el otro a atacar y manejar la zona de creación.

El arquero de Boca se mostró firme una vez más. Los centrales del xeneize tuvieron una noche para el olvido, hasta que por la expulsión de Magallán, el mellizo tuvo que hacer un cambio obligado: Carlos Izquierdoz, quien con su soltura, firmeza y mando mejoró la defensa de los de la Ribera. Además, el cotejo tuvo algunas apariciones del pibe Almendra que se encontró desolado en el mediocampo y que solo pudo conseguir complicidad con Buffarini. De todas formas, el primer tiempo del xeneize fue nulo y solo tuvo algún pivoteo de Mauro Zárate dentro del área grande y desde afuera.

Con un Gago errático, impreciso y desganado y con un Julián Chicco que no pudo cumplir la función para la cual Guillermo lo puso en el once. Es por eso que Schelotto movió las piezas y cambió el esquema táctico, ya que, el ingreso de Cardona hizo que el equipo se convierta en un 4-4-2. Boca necesitaba ese conector, ese jugador con las características propias de Edwin para ese último pase para con los de arriba. Además el colombiano pudo triangular de buena forma con el mediocampo xeneize que mejoró con la aparición de este enganche. Para redondear su noche correcta, Cardona convirtió el único gol del partido.

Recordar: Boca no necesita jugar bien ni superar en todos los puestos de la cancha, para poder convertir.

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