Andrés Cunha dirigió a Boca en tres ocasiones y las veces que lo hizo el xeneize se llevó tres empates en 1.

El uruguayo impartió justicia para el conjunto de La Ribera en dos encuentros de la actual Copa Libertadores: el primero fue contra el Palmeiras por la fase de grupos, mientras que el segundo fue en cuartos de final contra el Cruzeiro, partido en el que expulsó a Dedé.

Cunha tiene una fuertísima personalidad, ya que, no lo intimidan ni los jugadores ni el clima que se vive en las tribunas. Además es un árbitro que no ve acciones dentro del campo de juego como por ejemplo: en Independiente-Atlético Tucumán por la Sudamericana pitó un penal para los tucumanos en una jugada en la que el brazo fue del atacante y no del defensor y en la semifinal no vio la mano de Bressan que luego el VAR terminó en penal que llevó a River a la final.

Andrés, el árbitro que tendrá la gran oportunidad de dirigir uno de los partidos más importantes de la historia del futbol, expresó: “No me presiona para nada. No me tiembla el pulso ni siento ningún tipo de presión. Las presiones se dan naturalmente y en la cancha, no hay ocultas. Lo de los jugadores los sentís en diálogos, a veces te dicen ‘siempre nos cobrás en contra’ pero queda ahí. Un árbitro tiene que saber que va a recibir presiones y convivir con eso, estuve en canchas repletas de América, como en el Morumbí o el Maracaná, y nunca sentí presión. A mí esas cosas me motivan”, finalizó Cunha que irá a pitar la Superfinal del próximo 24 de noviembre en el Monumental.

Leave a Reply

avatar
  Subscribe  
Notify of